ACPE debate sobre la comunicación política en nuevos escenarios económicos y sociales

ENACPEN Comunicacion Politica

Espoleados por la escandalosa deriva de la corrupción en el discurrir de la vida pública española, la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE) entendió interesante enfocar el tema de la regeneración de la Comunicación Política en una de las mesas de debate del ENACPEN2 , o 2do. Encuentro de Corresponsales y Periodistas, ante la Imagen Exterior de España, que presidido por Ramón-Dario Molinary se efectuó en Madrid el pasado octubre, en el campus del Instituto de Empresa.

Se invitó como ponentes a los Secretarios de Comunicación de los cuatro partidos políticos principales, PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, los diputados Pablo Casado, María González Veracruz, Fernando de Paramo y Jesús Gil, respectivamente, todos los cuales aceptaron participar, si bien este último se descolgó a última hora por motivos de salud. Actuó de moderador Vicente Valles, director de Antena 3 Noticias 15 h, y como introductores a la discusión Luis Arroyo (Pdte. de Asesores de Comunicación Pública) y Juan Merodio, experto en marketing y comunicación online.

A continuación se transcribe el enriquecedor debate.

Vicente Vallés, Director de Noticias de Antena 3

“Mesa de debates sobre comunicación política en nuevos escenarios económicos y sociales; el tema anterior era muy amplio y daba para hablar durante días, seguramente. Este no es menor, aunque es de muy distinto ámbito, también da para hablar mucho. Tenemos, más o menos, hora y media. Vamos a intentar aprovecharla bien.

Estamos en el medio, bueno, ya llegando hacia el final de un año cargado de elecciones, hemos tenido ya tres, nos encaminamos hacia las cuartas, probablemente la más importante de las cuatro, aunque todas han tenido su propia importancia. Creo que han pasado como once o doce días desde las elecciones catalanas y, esta mañana, estaba echando cuentas, creo que nos faltan como setenta y tres días para las elecciones generales, así que estamos en el medio del barullo y quienes están en esta mesa van a trabajar mucho—ya lo están haciendo—pero creo que van a trabajar todavía mucho más de aquí a ese día.

Vamos a iniciar el debate escuchando a dos expertos en la materia, y luego ya entraremos en detalle de no solamente expertos, sino gente que está trabajando en la arena de la plaza para sacar adelante la comunicación de sus propios partidos políticos, que es un asunto especialmente importante, siempre, y todavía más cuando se trata de una campaña electoral como en la que estamos ahora mismo.

Paso a presentar a quienes están hoy en esta mesa: Luis Arroyo, de Asesores de Comunicación Pública, buenas tardes, Luis; Juan Merodio, a la derecha de la mesa, experto en marketing y comunicación online; está también Pablo Casado, del PP; María González, del PSOE; Fernando de Páramo, de Ciudadanos; y, como ya explicaba antes Alberto, también estaba invitado un representante de Podemos, pero a última hora, por razones médicas, no ha podido venir y no han podido sustituir a Jesús Gil por nadie más. De manera que, para no perder mucho más tiempo, voy a pasar ya la palabra. Recuerdo que tenemos dos intervenciones iniciales de unos cinco minutos por parte de Luis y de Juan, y, posteriormente ya intervendrán también, en turnos de cinco minutos, los ponentes de los partidos políticos, para después abrir un debate entre ellos y posteriormente dar la palabra a aquellos de vosotros que queráis intervenir con vuestras preguntas. Paso la palabra a Luis.”

Luis Arroyo, Asesores de Comunicación Pública

El título dice “Comunicación política en nuevos escenarios económicos y sociales”, y la tesis que yo voy a defender en estos cinco minutos es que la comunicación, por mucho Internet, mucho Twitter y mucho Facebook que tengamos, sigue siendo exactamente igual que hace aproximadamente dos mil años, y que el ser humano, en realidad, no ha cambiado en esos  dos mil, prácticamente nada, y voy a tratar de explicarlo con cinco puntos, por tanto, uno por minuto, más o menos.

En primer lugar, como decía un politólogo de referencia, liderar y también gobernar, consiste que en crear olas, en surfear olas, que ya vienen. El PP, con permiso de Pablo Casado  y supongo que más o menos estará de acuerdo, y si no, lo desmentirá después, ha estado surfeando la ola de la recuperación económica, primero de la última fase de la crisis y después de la recuperación, siguiendo lo que yo llamé hace años en El País, a los cien días de gobierno del PP, llamé la estrategia del quirófano. Cien días en el quirófano, le llamé yo a aquello. Hemos recibido un enfermo en situación límite, la familia está expectante a ver qué es lo que pasa con el enfermo, se acerca el cirujano nuevo del que no hay todavía pruebas de que vaya a funcionar bien, se le conoce por referencias, el doctor Rajoy viene con la bata, cruza el pasillo, la familia está esperando a ver qué es lo que nos dice y el cirujano dice aquello de: “Está muy mal, me lo tendrían que haber traído antes, mucho antes.

Además me traen mal los análisis”, recordemos aquello del déficit, en un gesto extraño para un gobierno saliente que diga que, mejor dicho, para un gobierno entrante, que el saliente le ha dado mal los análisis, “pero, en fin, vamos a ver qué es lo que podemos hacer, vamos a tratar de someterle al tratamiento duro, va a ser duro, sólo podemos administrar el dolor”, nos dijo Rajoy en algún momento, y si no fue Rajoy fue alguno de sus ministros. Recientemente nos ha dicho ya el enfermo está en rehabilitación, ya lo estamos subiendo a la planta de… Entonces, bueno, claro, la familia, desolada, pues: “No sé, lo que usted quiera doctor, nosotros estamos en sus manos”, en esos momentos uno no se pone a reivindicar realmente nada, y uno no puede permitirse el lujo de estar durante tres o cuatro horas, o, quizá, incluso treinta horas en el quirófano y la familia espera. Le preguntas al doctor, “Y bueno, ¿va usted a amputar?”, “No, no voy a amputar, no hay problema, no se preocupen que no voy a amputar”.

Y viene el enfermo y tenemos que felicitar al doctor porque ha obrado el milagro, primero fue el milagro Aznar y ahora parece ser el milagro Rajoy—espero que Rajoy cobre por lo menos lo que cobra Aznar por sus conferencias sobre el milagro económico de su época—, y cuando viene el enfermo, levantamos la sábana, después de darle las gracias al doctor, y vemos que tiene el brazo amputado. “Hombre, doctor, dijo usted que no iba a amputar”, “Preferí cumplir con mi obligación a cumplir con mi palabra”, que fue exactamente lo que nos dijo el señor Rajoy hace tres o cuatro meses. De manera que, arropado por la estrategia del quirófano, digamos, de un enfermo, de una situación límite que gracias a mis manos habilidosas se ha conseguido recuperar, el PP puede, en estos momentos, surfear esa ola de manera favorable para él, por supuesto, y también hay que decir, para el resto de los españoles, que es la de un enfermo que ya, efectivamente, se recupera.

Bueno, hemos pillado al médico fumando mientras tanto y tal, pero olvídese, el enfermo se está recuperando. Y esa es la única narrativa que el PP nos está contando, también, por supuesto, por boca de sus portavoces y amigos. La estrategia de la economía. Es solamente la economía, olvídate de todo lo demás. Y con ese relato van a llegar hasta las elecciones, por supuesto dejando a un lado, todo, incluso posibles reformas constitucionales, asuntos de corrupción, etc.

ENACPEN2-2015

Luis Arroyo, Asesores de Comunicación Pública

Surfeando esa ola, es como el PP, y lo digo, además, con mérito—doy mi palabra de que no lo digo por ironía—, con mucha tenacidad, surfeando esa ola es como el PP parte como favorito en estas elecciones. Por supuesto que hay otros dos relatos, el relato del que se vayan todos, el relato del pueblo contra la casta, un conjunto de ciudadanos bienhechores, bienintencionados y vírgenes que se han reunido en un domicilio, si no es un domicilio es en un café de Lavapiés, y que allí decidieron un día recomponer el sistema entero al que llaman régimen y re-fundar nuestra democracia que en realidad está sin estrenar desde la II República, prácticamente. Es un relato tan falaz como eficaz, y digo que es falaz porque Podemos montó en el departamento de mi facultad, de la que yo fui profesor asociado, y con algunos compañeros míos, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, un edificio naranja y blanco, y, por tanto, es un producto, evidentemente, de laboratorio, porque toda la gente de Podemos proviene de IU, Izquierda anticapitalista, etc. Pero es un relato, también, muy eficaz, una segunda narrativa.

Frente a esa narrativa, por supuesto, también, la narrativa del partido socialista, que es una narrativa de un partido que parte con unas expectativas bajísimas—hay que recordar que hace año y pico el PSOE podía terminar como el PASOK, literalmente, y lo decíamos los que éramos amigos del partido socialista, yo me confieso amigo y colaborador del partido socialista, por supuesto, y el temor era que pudiera desaparecer como el PASOK. Y el PSOE hoy es, y esa es, la narrativa que el PSOE va a tratar de contar de aquí a las elecciones; el PSOE es la única alternativa realista a Rajoy. Estrategia, la línea es, usted mismo, Mariano o Pedro. Y esa va a ser la línea y es perfectamente razonable que sea así. Y, naturalmente, está, por supuesto, esa figura emergente, y a mi modo de ver, también muy interesante desde el punto de vista de las olas y de los momentos, que es Ciudadanos, que disfruta de la descomposición, fundamentalmente, a mi modo de ver, por asuntos que tienen que ver con la corrupción, por supuesto, y nada más que la corrupción, de ese partido joven, rejuvenecido, honesto, limpio, de una derecha civilizada, como le ha gustado decir a alguien—no lo pongo de mi propia boca, a mí me parecen todos igual de civilizados, o igual de incivilizados, según se mire—, de manera que Internet no altera los juegos de esos relatos.

Todo depende de las expectativas. Un amigo mío lo llama el efecto Disney World. Tú le dices a los niños que les vas a llevar a Disney World y se lo dices, les dices: “Esta noche os vamos a dar una noticia espectacular”, y los niños ya están excitados, “Dímelo ya, papá, dímelo ya”, “No, no te lo digo, esta noche, mamá y yo os damos un díptico”, “¿Un díptico, papá? ¿Y eso qué es?”, “No, no, esperad, esperad, cuando cenéis y os bañéis y tal”, los niños se bañan, cenan, los tienes ya repeinaditos, y, entonces, les pones ahí el castillo de Blanca Nieves, o lo que sea, y les explicas “Iremos a Miami, y de Miami a Orlando, Orlando en el coche descapotable, la Space Mountain, y claro, los niños generan unas expectativas de tal dimensión que cuando pasa lo que tiene que pasar, y es que llueve, hay colas, los niños se cansan en el avión, etc., el resultado es mucho menor. La satisfacción es mucho menor.

Todo, en este momento, a mi modo de ver, está pivotando sobre esas expectativas, que, durante estos años terribles de crisis, han compuesto, en primer lugar la ciudadanía, y, por supuesto, también los líderes políticos de los principales partidos y de las principales fuerzas. Todo depende de las expectativas, aquél que se ha pasado en las expectativas ha decaído. Aprendiendo, por cierto, mucho del ex-presidente Zapatero, que fue, yo diría, por decirlo con cierta suavidad, relativamente torpe en el manejo de las expectativas. Sin embargo, el PP ha manejado muy bien las expectativas, Ciudadanos ha manejado muy bien las expectativas, el PSOE ha manejado muy bien las expectativas; no puedo decir lo mismo de Podemos, me parece que en algún momento perdieron la cabeza, y creyeron que, efectivamente, iban a llegar a Moncloa por la vía directa.

En ese sentido, Internet, a mi modo de ver, entrando en uno de los puntos fundamentales de la mesa, y aquí lo cierro, Internet no aporta prácticamente nada, se lo digo sinceramente. Internet es un excelente truco, en primer lugar, yo sé que esto va a ser contradicho por mis compañeros de mesa, como es natural, especialmente, espero, por Juan Merodio, pero Internet no aporta prácticamente nada y voy a explicar por qué. Mucha gente piensa: “¿Pero cómo que no? ¿Y la campaña de Obama en el año 2008? ¿Y el 15M?” [Y yo siempre digo el] “¡Oh! Por qué no hablar de la Primavera Árabe. ¿No se hizo la revolución en la Primavera Árabe a base de tuits? ¿No se movilizó la gente a través del ‘pásalo’ entre el 11 y el 14 de marzo?” Pues, me temo que no. Si ustedes miran, y si uno se para a analizar con minucia lo que pasó en cada uno de esos acontecimientos, es que sí, efectivamente, en la Puerta del Sol del 15 de marzo se reunieron doscientos, trescientos ciudadanos de los colectivos sociales madrileños, etc., pero hasta que no se empezó a hablar en la radio y en la televisión, y al día siguiente en la prensa escrita, de aquel movimiento no tenía velocidad. Lo mismo pasó, absolutamente, entre el 11 y el 14 de marzo. Fueron unos cuantos, por supuesto, los que se reunieron en la sede del PP en la calle Génova y en otras, pero hasta que Iñaki Gabilondo, que era quien llevaba, básicamente, la voz cantante desde la cadena Ser en aquellos días, no empezó a decir “Se están produciendo manifestaciones en las inmediaciones del PP”, no fueron, no cientos, sino miles de personas las que salieron a la calle como para decir quién ha sido. Por supuesto no eran los tuits, que venían todos ellos de fuera, el 97% de los tuits sobre la Primavera Árabe venían de fuera de El Cairo. Era Al Yazeera, que había puesto una cámara en una de las cuatro esquinas de la plaza de Tahrir, la que estaba, eso sí, refiriéndose al truco de Twitter, la que estaba generando el ruido.

De manera que, pregúntenle ustedes a cualquiera de los—por no hacerlo yo, que sería una descortesía—a cualquiera de los tres políticos portavoces que comparten nuestras noches de sábado en las tertulias, en los debates de televisión, en esta nueva moda, por cierto, de hacer de la política un asunto de prime time. Pregúntenles qué prefieren, si prefieren diez minutitos en cualquiera de los canales, si quieren pasar un rato en la televisión presentados por Vicente Vallés, o si prefieren cuatro mil o cinco mil seguidores más en Twitter, que yo les aseguro que ya sé la respuesta. Muchas gracias.

Juan Merodio, experto en Marketing y comunicación digital

Para mí, decir que Internet no aporta nada en materia política es como decir que la voz del ciudadano no tiene poder. Realmente eso no es cierto, es decir, el poder de Internet más allá, es cierto que muchas veces las redes sociales se malinterpretan, pero creo que no es el, es el cómo las usen, no el medio en sí. Dicho eso, me gustaría comenzar con la contextualización general de una situación política a nivel digital—quiero dejar claro que únicamente lo que voy a hacer es una visión global a nivel de márketing y comunicación digital, no a nivel político. Digitalmente pobre. Para mí, esa es la definición. Una de las bases más importantes a nivel digital, hablamos de las partes de la web. A mí me gusta definirlas como web 1.0, aquellas web del año 98, y no hablo a nivel de diseño, hablo a nivel de funcionalidad. Webs donde, básicamente, nos basamos en egocentrismos corporativos, egocentrismos partidistas, en lugar de poner al ciudadano en el centro. Medios sociales con pura propaganda electoral donde creo que falta humanidad, humanización por parte de los políticos. Creo que—bueno, lo decían los griegos, seguro que muchos conocéis esta frase pero a mí se me quedó grabada desde que un profesor me lo dijo hace unos años—si tenemos dos orejas y una boca es para escuchar el doble de lo que hablamos. Y creo que, a nivel digital, esa es la base, no al contrario, como muchas veces se hace.

Creo que sólo preocuparse en época electoral no es algo correcto, que es algo evidentemente visible, y quería poner tres casos, contaros simplemente, fijaos, en el mes de agosto hicimos un… no es ni un estudio pero es una pequeña revisión de distintos partidos políticos. En este caso voy a comentar por la parte del PP y analizamos la web. En este caso, la web que había de Mariano Rajoy, Rajoy.es, donde entramos en una web que llevaba tres años sin actualizarse, ni los contenidos ni los tuiter, donde había una pestañita que ponía vídeo blog que llevaba a una url que era rajoyenacción.com, que, cuando accedías, te llevaba, en primer lugar, a un dominio que no existía y posteriormente—hablo de finales de agosto de este año—a una página en japonés (risas). Como no sé japonés, fui a Google translate, y era algo de tarjetas de crédito. A día de hoy, esa página ha desaparecido, es decir, Rajoy.es no existe, está redireccionado al perfil de Facebook de Mariano Rajoy—Pablo, sí me gustaría que luego, si nos pudieses compartir, el motivo de este cambio. Creo que esto es importante porque creo que esto afecta a la marca España. Cuarenta mil de media, a lo largo del último año, Mariano Rajoy se ha buscado en el último año cuarenta mil veces en Google. Entrar en una página que aparece en primera posición y encontrar eso, creo que es importante.

En el caso del PSOE nos encontramos una web que no está adaptada a dispositivos móviles en primer lugar, cuando tenemos un grado de penetración muy grande. Nos encontramos con comunicación vía Whatsapp, me parece genial, pero insisto, es cómo utilizamos el medio. Yo os invito, simplemente, a entrar en la web del PSOE, a la derecha tenemos un pequeño banner donde pone “infórmate por Whatsapp” y decidir si vosotros os apuntaríais.

Juan Merodio, experto en Marketing y comunicación digital

Juan Merodio, experto en Marketing y comunicación digital

En el caso de Ciudadanos, nos encontramos con una gestión de redes sociales, quizá demasiado masiva. Creo que no hay que estar en todas. Creo que hay que estar en aquellas que te interesan y que tienen recursos para manejarlas excelentemente. Me ha llamado la atención, Instagram, una red social potente y cada vez más interesante con una falta de actualización de dos semanas, y una red social llamada Upclose, una red social de vídeos en streaming, donde actualmente está linkeada desde su página oficial, y hay veinticuatro seguidores y no hay ninguna emisión en streaming. Creo que esto, al final, hace daño, entonces es mejor no tenerlo.

Al final, cuando hacemos estrategias de márketing digital, yo vengo de trabajar normalmente con empresas, sí es cierto que trabajo con políticos—en España no trabajo con políticos, trabajo en Latinoamérica—, y para mí hay diez factores básicos que trasladé de la empresa a la política, que son: web, contenidos, medios digitales, medios sociales, reputación, datos, márketing de influencia, cibermilitancia y geomárketing 2.0. Y, a día de hoy, si hiciésemos un análisis de cada uno de ellos, esto no es así.

Siguiendo con la parte de que Internet no aporta nada, os invito a todos a leer un artículo de El País, de este mes de agosto. Simplemente con buscar en Google “cómo ganar unas elecciones amañando los resultados de un buscador”, veréis un estudio que se hizo en India y en EE. UU., donde demostró que el 48% de los indecisos optaron votar por el candidato que aparecía mejor posicionado en los resultados del buscador. Es decir, está todo detallado, no voy a entrar en ello, pero podéis visitarlo absolutamente.

Y, para finalizar, yo resumiría todo esto en tres cosas inmediatas que hay que hacer. Son muchas, entonces, creo que lo importante es fasear todo. Lo primero, humanizarse. Al final, en el otro lado, hay, somos personas. Segundo, escuchar. Y tercero, establecer estrategias de cibermilitancia. A veces esto tiene una connotación negativa, pero para mí es positivo. Al final es como el crowdsourcing que utilizamos en las empresas, es decir, mete en tus estrategias, en este caso, a los ciudadanos. Creo que hay mucho por hacer, y lo importante de todo ello es querer hacerlo. Creo que es el único motivo. Gracias.

Pablo Casado, Partido Popular

Gracias, Vicente, y tú que me conoces bien sabes que soy no persona de ataque. Ya llevo muchos años, como decía Luis, quedándome los sábados fuera de casa, intentando convencer con educación y sin estridencias. Yo creo que, además, muchos de los que me acompañan en la mesa también son así. Yo creo que quizá eso es algo en lo que hemos avanzado, yo creo que la gente rechaza ver la televisión en pijama como si fuera una pelea de gladiadores y si algo hemos avanzado con la incorporación de nuevas [formaciones] políticas es que ahora se puede dialogar más en base a las ideas, no porque los demás no lo hiciéramos antes, sino porque muchas veces los medios de comunicación no lo permitíais. Yo, hace tres años, o hace diez años, que es cuando coincidí en la primera tertulia con Albert Rivera o la primera tertulia hace ocho años con Pedro Sánchez, era complicado intentar hablar de un debate ideológico, de una confrontación de la economía del libre mercado con una economía socialista, porque el propio moderador te decía “que se va la gente a otro canal”. Ahora es verdad que quizá por nuestra opinión, por la irrupción de nuevas formaciones políticas, en especial la que hoy no nos puede acompañar [que ha introducido en nuestra opinión una ideología equivocada], pues se puede contraponer a la nuestra y gritar porque tenemos la ventaja, dentro de la humildad, que sólo la economía de libre mercado y el liberalismo es quien ha creado prosperidad y libertad en el mundo en todos los países y las épocas del mundo.

Dicho lo cual, yo no voy a rectificar ni a nuestros introductores, porque venía en gran medida a aprender de ellos, y sobre todo a dar las gracias a vuestra organización, a ACPE, a la organización que tantos años, desde los años 20, lleváis desarrollando una labor imprescindible para los medios de comunicación que tienen aquí representación en España, pero también para el propio país, para España, porque podéis trasladar los mensajes que aquí están pasando, la información que aquí está pasando, y como Vicente hace, pues, incluso la información electoral en estos meses tan intensos.

Yo soy un convencido y un entusiasta de los medios de comunicación, y espero que en algo haya contribuido a mi partido. Yo creo que los partidos políticos, la actividad política, no pueden hacer absolutamente nada sin vosotros, incluso con la irrupción de las redes sociales, que, como decía Juan, son muy importantes. Digo incluso con ellas, porque, hoy por hoy, a pesar de que en España la penetración de las redes sociales es de las más altas de Europa y una de las más elevadas del mundo—esto dicho por los responsables de Facebook y Twitter en España, me imagino que no falsean sus estadísticas. Es verdad que lo que [mide] una campaña política, una comunicación política masiva, tiene todavía que apalancarse en los medios de comunicación. Con lo cual, yo parto de la base de que, para nuestro partido, los periodistas sois imprescindibles y, además, en esta campaña electoral más que nunca. Porque, curiosamente, nadie duda de que esta va a ser la primera campaña electoral de social network, de redes sociales, de la historia de España. Lo fueron tímidamente las anteriores, pero como campaña general, diez años después de la famosa campaña de Obama, a la que hacía referencia Luis, pero también de la famosa estrategia de Edwards o, incluso, también de la famosa estrategia de Big Data de George Bush que le dio la segunda victoria, es decir, es la primera vez que podemos hacer una campaña en base a la red social, en base al big data, en base a la [secumentación], a la monitorización diez años después, probablemente, de cuando empezaron nuestros socios transatlánticos.

Pero, curiosamente, va a ser, en mi opinión, la primera campaña televisada, y me diréis: “Bueno, eso sí que es una putada”, no. No lo fue en el 82, con la irrupción del PSOE, no lo fue en los famosos debates que acuñaron la victoria de José María Aznar, no lo ha sido, incluso, en la última crisis económica que aupó a Rajoy, no lo fue en las jornadas, de las que se podría hablar mucho, en el 2004, que auparon a Zapatero. Sí. Pero lo eran en cuanto a información, en cuanto telediario, no en cuanto a debate público en la parrilla televisiva.

Pablo Casado, Partido Popular

Pablo Casado, Partido Popular

Esta es la primera campaña en España en la que la política también se hace en los platós; no son sólo información, no son sólo entrevistas, son debates a todas horas. A mí cuando me decían en el PP “Es que ha mejorado la comunicación desde que Rajoy ha reforzado los equipos”, no. Y no por falsa modestia castellana—que espero que no la haya perdido en mis años viviendo en Madrid—sino porque verdaderamente pienso que era una cuestión más cuantitativa que cualitativa. Hacía falta más gente para llenar una parrilla televisiva que se había multiplicado por cinco en los últimos tres años. Si yo recuerdo los programas referidos a la política cuando yo fui elegido diputado por primera vez, después de pasar prácticamente tres años, más tiempo en Estados Unidos que en España, yo la tele que vi aquí, era una tele en la que había tres desayunos por la mañana, dos de los cuales Antena3 y Telecinco, desconectaba de la política a los veinte minutos, había unos telediarios con una información política muy limitada, y había un programa muy poco visto en la TDT de tertulias políticas e Informe Semanal. Ahora nos encontramos con una parrilla televisiva con cuatro desayunos, los cuales se van más de hora, hora y veinte en política, con dos generalistas a media mañana, con unos telediarios que ninguno—corrígeme Vicente—desconecta a información social antes del minuto doce o quince después de hablar de política, con dos generalistas de tarde hablando de política, con dos programas de entretenimiento que son en el fondo políticos, en Antena3 y en La Sexta, y con un late night’s show muy politizado en tres cadenas y en fin de semana, domingo y sábado, otros dos programas de máxima audiencia.

Con lo cual, es una cuestión de cubrir ese espacio. Probablemente en el PP lo hemos dicho mucho, y lo ha dicho el propio presidente del gobierno, precisamente en un programa de estos generalistas, entrevistándole se volvió a casa, reconocía que la gestión, ese quirófano—claro, yo, Luis, tengo tres hermanos médicos, padre médico y dos abuelos médicos, sé lo que es la cirugía, soy la oveja negra de la familia, y sé lo que es la cirugía, y la cirugía, evidentemente, me dice mi padre, que es cirujano, “el cirujano tiene que herir para sanar”. Y es verdad, el cirujano, cuando coge el bisturí, para quitar la gangrena probablemente tenga que herir, pero es imprescindible para sanad. Bueno, pues ese primer año de 2011, el mes de 2011 en el que, en efecto, los análisis no estaban correctos, no lo digo yo, lo dice [el hostal] pero bueno, eso es harina de otro costal. Pero, sobre todo en 2012 y 2013 en el que el enfermo iba empeorando y la fiebre iba subiendo, pues, claro, como pasa siempre, vosotros si no habéis sufrido una operación, te sientes fatal las primeras veces que te operan, y luego te vas recuperando. Y luego no puedes hacer la maratón, te llevan a planta y estás un buen rato en planta. Pero, lo importante, es cuando en la sesión clínica, todos los médicos, incluso los internacionales que vienen de visita o que te observan con incredulidad porque tu hospital no era el que mejor fama tenía, dicen “Es sorprendente la recuperación de este paciente” pues yo creo que es bueno justificar por qué no hemos tenido tiempo para hablar demasiado en congresos sobre ese paciente, sino que hemos intentado tapar la hemorragia, y sobre todo tener la humildad de decir “Oiga, mire, esto no es sólo mérito del equipo médico, es que es mérito del paciente, es que el paciente es un tío estupendo, es que este país es un país formidable que una vez más en su historia se pone la enfermedad a los hombros y tira para delante.

Eso es lo que hemos intentado, probablemente dedicando poco tiempo a ir de congreso en congreso contando una historia de éxito que no nos corresponde sólo al equipo de cirugía, pero tenéis razón, no lo hemos hecho. Ahora se está haciendo. Bueno, se está haciendo, para empezar porque hay más espacio para hacerlo, y, en lo que a mí respecta, como se me va el tiempo, diré en qué hemos intentado mejorar los canales de comunicación.

Yo tengo la responsabilidad en una comunicación que ha pasado, como diría Tripi, de la comunicación pasiva a una comunicación activa, y yo no me quería ir a las palabras de Karl Rove cuando decía que la política es un deporte de contacto, pero casi. El puerta a puerta en España  sin tener financiación privada, sin tener campañas primarias institucionales en los partidos, me diréis que vosotros las tenéis pero luego se cambian las cerraduras y no pasa nada. Sin acritud, primarias de verdad, en la que el que sale es el que sale y el partido nada tiene que decir, ni ningún partido en España las tiene, lo hemos visto en los procesos. Bueno, ni siquiera con esa política de contacto a la que hacía referencia Karl Rove, tenemos que olvidar lo que es una política puerta a puerta o lo que es una segmentación en redes sociales prácticamente personalizadas. Allí estamos yendo. Yo llevo en esto unos meses, lo primero que hicimos, no sé si te referías a eso, Juan, pero nosotros hemos cambiado la página web, ahora sí que es responsive, lo puedes probar, yo tengo una blackberry, soy un nostálgico, y me funciona perfectamente, mi smart tv también, la página web [ie responsive] es interactiva, hemos hecho una intranet muy al hilo, es verdad, tengo que reconocerlo, a la página de los conservatives, ayer estuve en Manchester, vaya discurso, por cierto, en la convención conservadora. Da gusto, precisamente, hablar de comunicaciones en el Reino Unido y en Estados Unidos, donde he participado en dos campañas republicanas, pero como decía, intranet, que es como un portal del afiliado, e-mailing directo a los afiliados, creo que eso, si es impagable para las compañías privadas también lo es para un partido político, lo hacemos, tenemos nuestras news letter, tenemos nuestras comunicaciones semanales, y luego, en cuanto a redes sociales, evidentemente, la reina que es para los políticos, es Twitter, sin olvidar que en España veintiún millones de españoles están en Facebook y sólo tres millones coma tres en Twitter. Me matarían nuestros amigos de Twitter si lo dijera pero es verdad, hay que decirlo, los periodistas y a los políticos nos encanta Twitter pero no se nos debe de olvidar que veintiún millones de españoles están en Facebook, y que siete millones están en linkedin, con lo cual hay que re-situar todo.

Con esto no me voy a exculpar de que en Twitter haya mayor tráfico de conversación de izquierdas, es verdad que para nosotros es complicado explicar ciertas cosas en ciento cuarenta caracteres. Explicar la reforma laboral en 2012 en ciento cuarenta caracteres era muy complicado. Era muy fácil criticarla, es decir, esto va a generar paro, decíamos. Sí, los primeros meses, pero vamos a crecer, vamos a crear empleo creciendo el 1%, ¡imposible! ¡Jamás se hizo eso en toda la historia mundial de España! Bien, pues con uno punto dos estamos creando doscientos mil empleos, ¿por qué? Porque la reforma laboral tenía un efecto que era imposible explicar en ciento cuarenta caracteres, ni en una tertulia, ni siquiera en un post del muro de Facebook. Hay cosas que son difíciles de condensar y de comunicar de forma abreviada, pero no por ello se tiene que dejar de hacer.

Pero, como decía, hemos ido a lo que es la comunicación on-line, ahora tenemos una estrategia de campaña trazada, que como toda estrategia no se debe contar, esperamos el [gento] de las limitaciones que tenemos los partidos políticos de financiación, ser eficaces, y luego tenemos la comunicación off-line. La comunicación off-line no es solo cuestión de medios de comunicación, de televisión, de prensa escrita, de cercanía con los periodistas. Yo creo que también, y esto lo decían tanto Luis como Juan, es una cuestión de comunicar las cuestiones de forma atractiva, de que sean los ciudadanos los que se sientan identificados con las cosas que están haciendo, [de que haga un relato] como dicen los expertos en comunicación, un relato que puede ser del hospital, o que puede ser, sencillamente, que queda mucho por hacer en los próximos cuatro años, y como Vicente está ya moviendo los dedos, antes de sacarme la tarjeta amarilla, [y que paso he traído el boca amarillo], dejo las demás reflexiones para los demás diciendo sencillamente que desde el PP partimos desde la situación entusiasta de que os necesitamos a los periodistas y de que, evidentemente, todo lo que se comunica hoy en día en las sociedades abiertas democráticas no existe.

María González Veracruz, PSOE

Voy a intentar en los cinco minutos, abordar creo que las dos cuestiones del debate: la de la comunicación profunda que definía Luis Arroyo con ese arte que le caracteriza y la de la revolución digital y las formas de comunicar, y, por supuesto, cómo lo planteamos desde el PSOE y muy especialmente en este último año que ha abierto un tiempo muy marcado por la impronta de nuestro líder, de Pedro Sánchez. Un PSOE con ciento treinta y seis años de historia, y con un partido muy sólido en todo el territorio, con su hándicap, también con muchas ventajas, porque tienes a muchas personas detrás, porque tienes un gran poder institucional, pero, en este último tiempo creo que hemos sido capaces de actualizar la forma de comunicación y también de relación, porque, para nosotros, toda la parte segunda de digitalización, no es una estrategia de márketing, no es 1.0, es una forma de generar comunidad, es una forma de generar red, es otra forma de hacer política, también, por otros medios. Es decir, no es sólo comunicación pura y dura.

La primera parte del análisis, muy brevemente, porque creo que teníamos 5minutos o sea, que voy a intentar ser esquemática. Probablemente, lo que Luis ha explicado de forma tan brillante, yo lo definiría con que al final la mayor capacidad de comunicación, o, al menos, así lo he vivido yo en el PSOE, es cuando tenemos un mensaje auténtico, cuando tenemos un mensaje claro, y sobre todo cuando es muy “de verdad”, diría yo. Y, a veces, se oye esto de que el PSOE comunica muy bien, normalmente lo sabéis decir desde la derecha, y nosotros pensamos que comunicamos muy mal, y yo estoy convencida de que comunicamos de forma genial cuando tenemos claro lo que queremos y tenemos, como en este caso, un líder que lo transmite, un líder que lo es. Es decir, da igual por internet, por la tele, por donde sea si es de verdad, si se identifica con lo que los españoles necesitan, es cuando creo que se puede comunicar mejor, o, al menos, nosotros no sabemos hacerlo de otra manera, y a la historia reciente me remito.

En definitiva, creo que ese es el principal problema que en este momento puede tener Pablo Casado  y crear un poco de polémica siempre desde el respeto y la sonrisa que nos caracteriza a los dos, que puede encontrar un partido como el PP en este momento, después de los cuatro años que ha vivido, por la poca comunicación, pero por la dificultad de comunicar algo que, en realidad, va en contra de los deseos de la mayoría de los españoles. Y ponías el ejemplo de la reforma laboral en ciento cuarenta caracteres. Es que yo creo que hay medidas de las que habéis tomado en el contexto de la cirugía, que no es que no se puedan explicar en ciento cuarenta caracteres, es que no son asumibles por la sociedad española, y eso es lo que creo que se debate en este momento, y es para lo que vamos a poner todos nuestros esfuerzos. En nuestro caso vamos a demostrar que, afortunadamente, por fin hay un crecimiento en nuestro país, a pesar de Mariano Rajoy, porque, especialmente, es por el envolvente europeo, por la bajada del precio del petróleo, por las medidas de Draghi, e incluso afirmaría, a pesar de Rajoy. Pero, la sociedad española no sólo no se conforma con eso, sino que es que si hay crecimiento tiene que ser justo y tiene que repercutir sobre la familia, porque si no, para nosotros, no es el crecimiento que necesita este país, porque no es sano. La [devaluación] de salarios no es lo que necesita este país, este país necesita conocimiento, talento, valor añadido, pero sobre todo porque no repercute sobre las familias y porque el cambio de modelo social que ha impuesto el PP en el quirófano, tendría, en cualquier caso, si se asume, cosa que no asumimos los socialistas, que haber sido para llevarlo a planta, pero no para seguir estando en planta. En definitiva, por mucho que, creo que el PP explique o cambie ahora, incluso, sus caras, va a ser muy difícil que convenza en un momento en el que lo que la mayoría de la sociedad española quiere es un cambio, y yo creo que no quiere cualquier cambio. Quiere un cambio profundo, un cambio reformista, un cambio de modernización e incluso de plantear qué va a ser España en las próximas décadas después de la transición y de los años que hemos vivido, que nos han traído a esta generación, creo que lo mejor, desde la garantía de la sanidad y la educación, hasta una serie de oportunidades que en último tiempo se han visto mermadas. Y en ese escenario, la realidad nos está diciendo, últimamente y las recientes encuestas, que, efectivamente, se va a jugar la partida entre Mariano Rajoy o Pedro Sánchez. Si eso es real, seremos capaces, estoy convencida, seremos capaces de comunicarlo en todos los aspectos.

María González Veracruz, PSOE

María González Veracruz, PSOE

Yo le voy a responder a Luis a la pregunta de que si cinco mil seguidores más en Twitter o diez minutos en la tele, prefiero tenerlo todo, evidentemente. Prefiero no tener que elegir, pero si puedo elegir, y yo soy la de internet, voy a elegir diez minutos en la tele, porque, además, me van a general cinco mil seguidores en las redes. Y eso está escrito en la literatura. En nuestro país, y no en todo el mundo es así, el fenómeno redes va muy unido a los medios de comunicación tradicionales.

El PSOE entró en Twitter en 2008, cuando prácticamente no se conocía la red social Twitter, y a demás es que recuerdo que en aquel momento poníamos lo que queríamos, porque era tan residual que no tenía una transcendencia como ahora mismo, que la decisión de qué ponemos está al más alto nivel, ya no es cualquier cosa, porque de eso te generas un titular, te generas una noticia, y esa interrelación, creo que también le han dado potencia a un espacio relacional, a un espacio de convivencia, que son las redes y así lo entendemos nosotros.

Y paso a la otra parte porque creo que debo de llevar ya más de 10 minutos, y ahora profundizamos en el debate.

¿Por qué abrimos un nuevo tiempo en el último año? Y, ¿por qué muchas de las cosas que en el PSOE se habían venido trabajando desde el ciberactivismo—que lo practicamos en la campaña electoral del 2007, municipales y autonómicas, ya pedíamos voluntarios en red—o, pues como digo, todo tipo de redes sociales, nosotros somos el partido en este país que tuvo la primera página web, la primera televisión tal, pero como no va de auto promo, sino de momento político, cuando llega Pedro Sánchez es cuando realmente tenemos un líder digital, un líder del S. XXI, un líder que te permite hacer determinadas cosas en comunicación política, que también es comunicación del S. XXI en las redes. Hablamos de herramientas, pero me gusta el concepto de que si no tienes un partido preparado para ello, si no tienes un líder preparado para ello, es muy difícil comunicar en este tipo de medios, o incluso en la famosa llamada a Jorge Javier o en un programa de Calleja. Quiero decir, que hablo de lo mismo en el fondo.

En definitiva, y por hacerlo muy esquemático, el concepto de comunicación integral, es decir, de pasar de tener una oficina de prensa a tener una oficina de comunicación, es tan importante como poder hacer, en el debate del estado de la nación, un debate por medio de Twitter, en el que somos conscientes que no está toda la sociedad española, pero hay una sociedad que genera opinión y que, además, es muy activa, puedes plantearte lo que hicimos en el último debate de estado de la nación, que es que la primera réplica a Rajoy la hicieron los ciudadanos por medio de las redes del PSOE. Y eso tuvo sus repercusiones, incluso incorporamos alguna cosa que los ciudadanos nos habían aportado en el propio discurso de respuesta de Pedro Sánchez, y, por supuesto, un trending topic, que era la operación justa, que a veces es lo de menos, el trending topic, aunque es verdad que a veces consigue ser noticia.

Esto lo pongo sólo como ejemplo de cómo desde un partido político, cuando tienes el líder adecuado, cuando tienes la valentía y a veces te quitas los miedos, y lo dice la responsable del PSOE, o sea que yo creo que es mucho más fácil que desde de un partido nuevo, que no tiene infraestructura, que no tiene tanta implantación, a hacer según qué cosas. Pero cuando llegas al punto en el que ya tienes esa valentía que la marca el líder, o sea, con un líder inmovilista que determinadas cosas que simplemente no puedes hacer. Todos hemos vivido muchas experiencias. Pero eso te permite una serie de cosas que te hacen ver por dónde van a ir las cosas desde el punto de vista de la comunicación. Nosotros podemos tener alerta temprana por medio de las redes, y tenemos capacidad para generar respuestas políticas y de comunicación política con esa serie de alertas puestas, y sólo tres cosas más, muy rápidamente para terminar.

Creo que fue un momento importante cuando pusimos en marcha el Whatsapp, es el primer partido, y el único partido que se comunica directamente con cualquier ciudadano que quiera hacerlo, siempre cumpliendo la ley de protección de datos, porque, además, somos un partido que no hace nada para que le pongan una multa, que lo evita. Hemos hecho todo un camino hacia demostrar que la transparencia, la rendición de cuentas, es decir, la implicación del gobierno abierto que queremos hacer como fórmula política del S. XXI se puede hacer desde el partido para luego llevarlo a la Administración General del Estado, y el portal de transparencia en el que están todas las declaraciones de bienes, los currículum, la accesibilidad. O sea, el correo electrónico, las redes sociales, de ni más ni menos que de toda nuestra ejecutiva, nuestro gerente, diputados, senadores, europarlamentarios y candidatos de más de veinte mil municipios, de más de veinte mil habitantes, de comunidades autónomas, es un hito en la forma de hacer política, que no sólo es comunicación, porque creo que es mucho más transformadora, y por último, nosotros hace ya un par de años, aunque empezamos en beta y en el último año ha sido realmente, con Pedro, cuando hemos conseguido que tuviera un protagonismo, ya funcionamos con una casa del pueblo virtual que le llamamos nosotros. Es decir, la red, no sólo como comunicación política, que también, no sólo como fórmula de movilización y de activación, como va a suceder en campaña electoral, sino como un espacio para, en este caso, generar un proceso de participación en torno al programa electoral, por ejemplo. Se llamaba hacer un nuevo debate ciudadano y llevamos un año con debates en esta plataforma que ahora van a dar como fruto, y junto a los expertos y cientos de personas, el proyecto de país de Pedro Sánchez y del PSOE. En fin, es muy difícil resumir en cinco minutos, pero en resumen, autenticidad es la mejor comunicación y en España creo que es a todos los niveles, siempre con los medios de comunicación en primera plana, pero si queremos tener estructuras de partido abiertas, si queremos contar con la opinión de la ciudadanía, y si queremos demostrar que lo que decimos lo vamos a hacer en el gobierno, hay que hacerlo desde antes, desde ya, como creo que hemos intentado, intentamos cada día hacer desde el PSOE. Gracias.

Fernando de Páramo, CIUDADANOS 

Yo voy a intentar hablar de Ciudadanos y no hablar de los demás. Si es posible, lo voy a intentar, y no hablar del PP ni del PSOE, y hablar de nuestro proyecto que es lo que yo creo que venimos hoy a contarles a todos ustedes. Voy a intentar ser muy breve, como mis compañeros que han hablado anteriormente. Es difícil, porque resumir en cinco minutos una estrategia de comunicación para un partido como el nuestro donde la comunicación es parte de Ciudadanos, es inseparable, la comunicación de Ciudadanos. Nosotros nacimos en la red, nacimos en las redes sociales, nacimos en internet, nacimos en las calles, nacimos en las redes y por tanto es muy complicado poder separarnos de la comunicación. Para nosotros, la comunicación ocupa un lugar central. Lo medios de comunicación, las redes sociales, la prensa, ocupan un puesto inseparable en la política de Ciudadanos y en la forma de hacer política del S. XXI que es la que nosotros proponemos.

Voy a intentar resumir brevemente cuatro, cinco ideas, qué es lo que supone la comunicación en nuestro partido, sobre todo los cuatro, cinco ejes en que se articula nuestra estrategia de comunicación. En primer lugar, hablamos de una comunicación en positivo. Nosotros tenemos un proyecto político que lo que quiere es recuperar la ilusión, recuperar la ilusión de los ciudadanos, no sólo en la política, desgraciadamente los viejos partidos, en este sentido, han menoscabado mucho esa ilusión de los ciudadanos, y queremos recuperarla con una comunicación en positivo. Queremos huir del hablar constantemente de los demás, queremos huir del “y tú más”, queremos huir de la crítica del resto, sino que lo que queremos hacer es proponer. Ir con la propuesta por delante, y por tanto con una comunicación en positivo, con ideas nuevas. Con ideas nuevas, y, por tanto, eso sería imposible hacerlo sin una comunicación en equipo.

Nosotros venimos de la empresa privada. Llevamos veinte años ni diez, ni cinco, ni treinta en política, sino que tenemos una formación, en mi caso una formación en Derecho y Comunicación.  Soy abogado y soy periodista, he podido estudiar en Estados Unidos, haciendo una (BBV) en la que he podido formarme en las campañas norteamericanas, y eso es lo que he intentado, en la medida de lo posible, con toda la humildad del mundo y con mi equipo traer a España, intentar hacer una comunicación diferente, una comunicación nueva, innovadora. Y en ese sentido, los americanos nos llevan mucha distancia. Antes Pablo Casado comentaba también la importancia de esa revolución americana y nosotros trabajamos en esa línea desde el primer día.

Por tanto, trabajar en equipo es algo que en la empresa privada es muy normal, es algo muy común, me imagino ustedes que trabajarán en una redacción, en cualquier empresa, que trabajar en equipo es algo primordial. Es difícil hacerlo distinto. Nosotros, en nuestro equipo de comunicación y en nuestro equipo ejecutivo de partido, no entendemos otra forma que no sea trabajar en equipo. Es un pilar fundamental. Aunque parezca un tópico muchas veces, desgraciadamente, en política supone una novedad y nosotros la defendemos y por supuesto de que cada día intentamos trabajar en esa línea. Trabajar con gente nueva, gente joven, por supuesto, gente joven al lado de la gente con la experiencia, es decir, el ser joven no te da un pasaporte. Hoy, todos los que estamos en esta mesa defendiendo a diferentes partidos políticos, somos gente joven, pero, por supuesto, eso no es un DNI, eso no es un pasaporte para darte credibilidad, para estar por encima de los demás, sino todo lo contrario, es una responsabilidad todavía mayor pero sí que es cierto que las caras nuevas en política son necesarias, pero caras nuevas que sean capaces de ser libres. Para mí es más importante ser libre que ser joven. Si yo en mi partido no tengo la libertad como secretario de comunicaciones, en este caso de poder dirigir mi estrategia de comunicación, si yo no tengo la libertad para decirle a mi presidente o a mis portavoces o yo mismo como portavoz en el parlamento de Cataluña, si no tengo la libertad de poder trazar una estrategia de comunicación, de poco sirve ser joven.

Fernando de Páramo, CIUDADANOS

Fernando de Páramo, CIUDADANOS

La juventud hay que demostrarla cada día, no es un pasaporte hacia nada, sino todo lo contrario, y, por tanto, nosotros defendemos eso, caras nuevas sí, gente joven sí, pero también gente con experiencia y, sobre todo los que estamos al frente, tenemos la obligación, en este caso los que somos más jóvenes, la obligación de defender esa regeneración política que tan necesaria es en España y hay que empezar por los partidos, haciéndola desde dentro, y desde las instituciones.

Una comunicación del S.XXI es una forma de definir lo que nosotros hacemos y en lo que nosotros trabajamos. Como decía, nosotros nacimos en la red, y la comunicación forma parte de nuestro ADN, de nuestra esencia. Se ha hablado mucho aquí de redes sociales, se ha hablado de proyectos de marketing y en comunicación, y proyectos en internet, se habla incluso de internet como, digamos que está sobrevalorada y se han hecho diferentes comentarios. Si quieres, luego en el debate, estaré encantado de responderlo, pero desde luego que para nosotros las redes sociales son muy importantes. Ciudadanos es el partido que más crece en redes sociales, aparte de ser el partido que tiene al líder mejor valorado por todos los españoles, en este caso Albert Rivera, somos muy activos en las redes sociales, de hecho no solo fuimos de los primeros en encabezar esa actividad—a mí me importan poco las cifras de quién fue primero, quién fue el último, lo importante es de qué manera se hace el trabajo y de qué manera diaria se interactúa, y ahí coincido mucho con lo que comentaba Juan Merodio, la importancia de la interacción, de la conversación.

Nosotros entendemos las redes como un espacio de conversación, no como un espacio hacia un tablón de anuncios en el que poder colgar noticias, en el que poder colgar información sobre actos políticos, información sobre declaraciones de nuestros portavoces o de cargos públicos, sino como un espacio de conversación, de crítica, de aceptar solicitudes de crítica, de aceptar enmiendas, de aceptar, a veces, elogios, también desgraciadamente insultos, a veces, y amenazas, que es la parte negativa. Hoy mismo, en Cataluña, Albert Rivera asistía a un juicio por amenazas en Facebook, desgraciadamente es la parte oscura de todo esto, pero nosotros sí que confiamos en toda esa parte positiva que aporta las redes sociales. Llevamos haciendo desde todos nuestros cargos públicos, gestionan o gestionamos directamente la cuenta de Twitter. Como decía antes Juan, detrás de cada cuenta de Twitter hay una persona, de poco sirve que haya un robot automatizado que responda automáticamente a esas preguntas, a esas respuestas, cuestiones e inquietudes, o que sea un equipo, digamos a parte, el que gestiona eso, si aunque nosotros respondemos directamente, lógicamente eso tiene su parte negativa, porque muchas veces es difícil poder llegar a esas personas, pero creo que es más humano que sean las personas las que responden directamente y las que forman parte directamente de esa conversación.

¿Cómo podemos hacer una nueva forma de hacer política? Yo cada mañana cuando me levanto, cuando nos vemos con mi equipo, cuando nos reunimos en Barcelona, en Madrid, partimos de esa idea de que queremos cambiar la forma de comunicar políticamente en España. Queremos demostrar que la comunicación política en España se puede hacer de una forma distinta, que hay que huir de formatos antiguos de formatos que lo que han hecho es precisamente crear más desconfianza con los ciudadanos y en eso estamos, desde las redes sociales, desde los medios de comunicación. Antes se hablaba aquí de las tertulias, se hablaba de programas de entretenimiento. Nosotros hemos sido siempre ese tipo de formatos, en Estados Unidos es algo totalmente normal, los presidentes de gobierno, los senadores, los congresistas, acuden a este tipo de programa, es un espacio de entretenimiento que te permite llegar a otros públicos que normalmente no tienes acceso porque son targets distintos de programación, y nosotros lo hemos hecho siempre. Ahora hay otros partidos que se suman a esa moda, y yo la verdad que como apasionado de la comunicación lo celebro, que cada vez más haya más políticos que deciden sumarse a lo que es normal en otros países y a lo que debería ser normal en España. Nosotros llevamos mucho tiempo haciéndolo, en su día se nos criticaba mucho, porque decían que éramos frívolos,  por este tipo de programas, pero todo lo contrario, creemos que son espacios donde hay que estar y yo creo que hay que estar porque va con el sueldo, es decir, al fin y al cabo rendir cuentas con los ciudadanos, yo creo que es lo que va con el sueldo político, es decir, tener una cuenta en Twitter, tener una cuenta en Facebook, ir a este tipo de programas, ir a programas de debate, a programas de actualidad, de entrevistas, dar la cara. Yo creo que al final, dar la cara, en política, debe ser una exigencia, debe ser una exigencia que va con el sueldo, y que estamos obligados a hacerlo. O sea, no me imaginaría que un líder político no conteste las preguntas de los periodistas, no esté permanentemente en contacto con los compañeros de la prensa. Nosotros lo entendemos así, también porque muchos de los que formamos parte entendemos el sistema y entendemos el medio de comunicación porque hemos trabajado en él, porque, además lo respetamos mucho.

También hemos trabajado mucho en la línea de los actos políticos. Hemos intentado huir de, creo que también es una forma de comunicar, intentar huir de los actos típicos de la política, y la primera vez que fui a un acto político me quedé horrorizado de cómo funcionaba, parecía una cosa artificial en la que no había ningún tipo de conexión, en Estados Unidos parecía que era todo distinto, había mucha más cercanía, había simpatía, había mucha más empatía con el público. Nosotros lo hemos intentado hacer y por ahora es un modelo que, según los medios de comunicación y según nuestros propios asistentes, están encantados con este sistema, intentamos huir del formato básico de meeting, intentamos huir del prototipo de aplauso forzado en el que un regidor dice cuándo tenemos que aplaudir y cuándo no tenemos que aplaudir, o cuando pinchan en directo y entonces el ponente, automáticamente, cambia de actitud y de mensaje. Nosotros huimos de esa artificialidad de la política y nosotros creemos que es uno de los principales pilares precisamente para esa regeneración que es en lo que se basa Ciudadanos, en una regeneración política en todos los sentidos. Se han hablado aquí de muchos temas, pero, por supuesto, tenemos que empezar por la comunicación. La regeneración de la comunicación política también aportará mucho a esa visión.

Comentaban antes compañeros de la mesa, Luis Arroyo hablaba de esa imagen de limpieza y que Ciudadanos desprende esa derecha civilizada, como tú decías, yo me paso el día escuchando si somos la derecha civilizada, si somos la izquierda, si somos el centroizquierda, si somos el centroderecha. Entonces, procuro fiarme más de lo que dicen los españoles en todos los estudios, que somos el centro político, y ahí es donde nos sentimos cómodos y no porque lo diga por nosotros, sino porque en todos los estudios, los españoles coinciden en otorgarnos esa posición, y donde nosotros nos sentimos cómodos porque en el resto de Europa es algo normal. Porque en el resto de países de Europa existen partidos, existen formaciones que parten del centro político y están gobernando en otros países y es algo normal. Lo que pasa es que en nuestro país de extremos, un país de rojos, de azules, de blanco, de negro, de Madrid, de Barça, de extremos constantes, muchas veces nos sentimos más cómodos en un extremo o en el otro, defendiendo una cosa o defendiendo otra. Nosotros no somos destructivos, el PP ha hecho cosas muy bien, el PSOE ha hecho cosas muy bien, nosotros no vamos a renegar de eso, pero sí que es cierto que hay un espacio de centro que está irrumpiendo en Europa y que nosotros, modestamente, intentamos defender en España, con toda la humildad y con todo el trabajo del mundo.

Y, después, comentaba Juan merodio, también, que hablaba de la marca España, por suerte la marca España no es sólo Mariano Rajoy, son muchas más cosas en ese buscador, son muchas más cosas

aparte de Mariano Rajoy. Yo creo que la marca España son los españoles, sobre todo. Son los que cada mañana levantan este país y los que trabajan cada día en que esto funcione, y hemos coincidido mucho con el concepto, he ido apuntando cosas, intento ser breve, de ciber militancia. Nosotros de hecho eso, se hablaba antes de Obama, que es el paradigma de la comunicación política siempre que se habla de comunicación política, se habla de esa campaña de Obama tan exitosa, es ya un tópico, casi, en las conferencias, pero sí que es cierto que nosotros en su día trajimos ese modelo de gestión de las redes sociales a España. También por falta de presupuesto, también por falta de medios en su día, pero creamos una red, que es lo que hizo Obama en su momento, él la hizo con mucho más territorio, con muchos más medios, pero, nosotros, modestamente, impulsamos en España una red de voluntariado, que es como funcionan estas redes sociales. Nosotros no lo tenemos con multi manager, no tenemos gente a sueldo en cada sitio, sino que tenemos una red de voluntarios, que es mucho más potente, sinceramente. Yo creo que el poder de la ilusión, el poder de la gente, que voluntariamente decide aportar su granito de arena, cada uno desde su trabajo, desde su familia, desde su tiempo libre, es mucho más potente que, al final, un trabajo profesional. Y así hemos funcionado desde entonces, con ese modelo que Obama impulsó en su día en Estados Unidos y que nosotros hemos probado a traer a España desde hace más de seis años y que ahora es un modelo de éxito estudiado y comentado por muchos expertos de la comunicación, y del que nos sentimos muy orgullosos porque está basado precisamente en eso, en la ilusión. Y la ilusión es esa parte de la comunicación que nosotros defendemos, en la que trabajamos cada día, porque creemos que es lo que necesita España, aparte de las mejoras que se puedan hacer.

Antes hablaba, y termino, hablaba Luis Arroyo de la economía como el único pilar, a poner delante como el único proyecto. Yo no voy a negar que se están haciendo cosas bien, sería ir en contra de datos, sería ir en contra de la propia lógica, pero yo creo que un país necesita mucho más aparte de eso. Necesita un relato, lo que decía Pablo Casado, la línea del relato político ilusionante, necesita que la gente recupere la ilusión por un proyecto y que recupere la ilusión por ir a votar, y que vaya a votar con ilusión, y eso es en lo que nosotros trabajamos cada día desde la comunicación de Ciudadanos y gracias a mi equipo intentamos aportar ese grano de arena a la regeneración, y participar en la historia de este país, desde nuestra modesta posición, que cada día, como así lo quieren los españoles, es más importante dentro de España. Gracias

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