ACPE entrega sus premios de periodismo 2024

Una docena de profesionales y empresas reciben sus galardones, bajo la presidencia del alcalde de Madrid
Un año más los corresponsales extranjeros en España han entregado sus premios de periodismo a diversos colegas y también a otros profesionales de distintas áreas como reconocimiento al trabajo, la entrega y el servicio que hacen otras personas e instituciones que con sus acciones contribuyen a hacer una sociedad mejor. Estos galardones se vienen celebrando desde hace más de 50 años.
Bajo la presidencia, también como en años anteriores, del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que cede para este importante acto el Pabellón de los Jardines de Cecilio Rodríguez en el Retiro madrileño, propiedad del Ayuntamiento, se dieron cita numerosos periodistas, gente de la cultura, la política, el turismo y el deporte. Haciendo gala de su reconocida buena memoria y de su rapidez de palabra, Almeida hizo un documentado repaso de cada uno de los doce premiados que, más tarde, la conductora del acto, Ángeles Blanco, presentadora de Informativos Telecinco y vicepresidenta de la Asociación de Periodistas Europeos, fue desgranando.
Premios ACPE
Por parte de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE), que el año pasado cumplió su primer siglo de vida y es la más veterana de España, tomó la palabra la nueva presidenta desde hace pocos meses Armelle Pape Van Dyck, quien resaltó que “el llamado Plan de Regeneración Democrática del gobierno incluye medidas que, bajo la apariencia de reformas, parecen orientarse hacia un control más estricto de los medios de comunicación. Se habla de regulación, de ‘mejorar la calidad informativa’ o de ‘proteger la verdad’. Pero todos sabemos que, cuando el poder político se arroga la potestad de determinar lo que es verdad y lo que no, lo que está en juego es mucho más que simples ajustes normativos. Está en juego la independencia del periodismo y, en última instancia, la salud de nuestra democracia.”
Armelle procedió a la entrega del premio de Cultura que por unanimidad el Jurado concedió a Joan Manuel Serrat que, tras una vida dedicada a la música, nos ha cautivado con sus canciones, su prosa y su poesía abrazadas en el gusto por la excelencia. Serrat no pudo asistir al acto pero lanzó un mensaje en vídeo desde su casa a los pies del Montjuïc en Barcelona en el que recordó que según García Márquez “el oficio del periodismo es el mejor oficio del mundo” y aunque dijo no estar seguro, reconoció “que es un bello oficio, un oficio de riesgo, mal pagado en el que informar de forma libre e independiente y que cumple un servicio necesario en esta sociedad que necesitamos todos”. Recogió el premio su representante desde hace más de 50 años José Emilio (Berry) Navarro.
El premio de Periodismo recayó este año en el diario The Objective, entregando el trofeo Bertrand de la Grange vicepresidente de ACPE, lo recogío su director Álvaro Nieto quien lo agradeció diciendo: “Estamos inmensamente agradecidos porque creemos que este premio constituye el respaldo más importante que un medio de comunicación puede recibir hoy en España, porque lo conceden profesionales independientes de prestigiosas empresas internacionales que observan el panorama periodístico español desde una atalaya que está a salvo de prejuicios ideológicos, rivalidades empresariales o envidias personales”,
El siguiente galardón fue el premio de Turismo que, recayó en Paradores de Turismo, destacando que la mayor virtud de la red de 97 paradores es la labor de conservación y promoción de edificios históricos de distinto uso que se han transformado en alojamientos con encanto. Además de contar con establecimientos en once ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, el 50% de los Paradores se ubican en monumentos declarados Bien de Interés Cultural y/o Conjunto Histórico, y otros muchos permiten alojarse en las áreas naturales más espectaculares de España. Recogió el premio de manos de Enrique Sancho, secretario general de ACPE, la directora de Sostenibilidad de Paradores Agueda Areilza.
Finalmente el premio del Deporte fue para la Selección Española Femenina de Waterpolo que acudió con una amplia representación de la Real Federación Española de Natación, que además de su título más reciente con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París, ha sido acreedora de otras dos medallas olímpicas, tres coronas europeas y su título mundial en Barcelona. Entregaron el trofeo los corresponsales chinos de la Junta Directiva de ACPE, Olivia Lin y Weixian Wang y lo recogieron dos de las campeonas: Laura Ester Ramos y Paula Cámus Amorós.
Premios CIP y otros
Ángeles Blanco presentó también los premios que concede el Club Internacional de Prensa (CIP). El primero de los galardones reconoce la Mayor Repercusión Internacional que fue para la Fundación MAPFRE por su gran sensibilidad e impecable labor en defensa de los más vulnerables y su lucha por conseguir un mundo mejor, más justo y solidario. La Fundación Mapfre, con su gran equipo de voluntarios, está presente en 26 países, donde implementan programas en el ámbito de la nutrición, la educación, la salud y el empleo. El premio fue recogido por su director general, Julio Domingo de manos del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
El premio a la Mejor Trayectoria Profesional-Salou, Playa de Europa, fue para Juan Luis Cebrián, en homenaje y reconocimiento a su brillante carrera periodística y su papel en defensa de la libertad de expresión y el periodismo. Director fundador del periódico El País, donde ha sido presidente de honor hasta este año, le avalan más de 60 años de carrera en los que ha conseguido grandes premios nacionales e internacionales. Le entregó el premio el alcalde de Salou: Pere Granados.
El CIP premia cada año al Mejor Corresponsal Español en el extranjero que fue para Felipe Sahagún, con más de 50 años como corresponsal especializado en política internacional; y el de Mejor Corresponsal Extranjero en España para Mónica Uriel que lleva más de 30 años trabajando para la Agencia Nacional Italiana de Noticias (ANSA), transmitiendo con rigor los principales acontecimientos que ocurren en nuestro país. Los trofeos fueron entregados por Elisa Loncán y Carmen Chamorro respectivamente, miembros de la Junta Directiva de CIP. Por primera vez, este año se ha creado el Premio Periodismo Documental que se entregó al cineasta José Luis López-Linares por su documental ‘Hispanoamérica, canto de vida y esperanza (2024)’ en el que muestra un enfoque más positivo sobre el impacto que tuvo la conquista española en América. Entregó el premio Javier Martín Domínguez de la Junta Directiva del CIP. Finalmente, el Premio Periodismo al Límite-Universidad Europea fue para Ofelia de Pablo y Javier Zurita. Les entregó el premio José María Peredo, catedrático de Comunicación y Política Internacional de la Universidad Europea.
Los dos últimos galardones fueron los que entrega la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamérica (ACPI) que en esta edición fue para RTVE Instituto, ente público que cuenta con un gran prestigio por su formación profesional de grado superior y que ha formado a un gran número de corresponsales. Y el Premio de la Asociación de Periodistas y Escritores Árabes en España (APEAE) que fue un homenaje a los periodistas palestinos muertos en la guerra en Gaza. Entregó el premio Shereen Dagani, y lo recibió Naser Abubaker, presidente del Sindicato de los Periodistas Palestinos.
Discurso
Armelle Pape Van Dyck alerta sobre el riesgo de control gubernamental a la prensa en los Premios ACPE 2024
Entradilla:
Durante la ceremonia de entrega de los Premios de Periodismo 2024, la presidenta de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE), Armelle Pape Van Dyck, advirtió sobre las amenazas que suponen las recientes iniciativas del gobierno para la libertad informativa. En su discurso defendió con firmeza la independencia periodística como pilar de la democracia y criticó el silencio de asociaciones que, históricamente, habían sido garantes de la libertad de expresión.
En sus 100 años de historia, ACPE ha sido testigo de innumerables momentos en los que la libertad de prensa ha sido puesta a prueba. Ahora bien, en las últimas semanas, hemos visto cómo el llamado Plan de Regeneración Democrática del gobierno incluye medidas que, bajo la apariencia de reformas, parecen orientarse hacia un control más estricto de los medios de comunicación. Se habla de regulación, de “mejorar la calidad informativa” o de “proteger la verdad”. Pero todos sabemos que, cuando el poder político se arroga la potestad de determinar lo que es verdad y lo que no, lo que está en juego es mucho más que simples ajustes normativos. Está en juego la independencia del periodismo y, en última instancia, la salud de nuestra democracia.
Y es que en una democracia verdadera, es la prensa la que vigila al poder político, no al contrario. La función del periodismo es ser el contrapeso, la voz crítica que pregunta, investiga y denuncia. No podemos permitir que el poder nos convierta en su herramienta o que nos utilice para sus propios intereses. Sin una prensa libre, sin periodistas que puedan trabajar sin miedo a represalias, la democracia se vacía de contenido.
Y lo más preocupante en este momento no es solo el intento del gobierno de controlar los medios, sino el silencio ensordecedor de muchas de las asociaciones de prensa. A lo largo de los años, estas organizaciones han sido baluartes en la defensa de la libertad de expresión. Hoy, sin embargo, asistimos a una especie de pasividad alarmante, cuando no a un apoyo directo a estas reformas que pretenden someter al periodismo a la supervisión estatal. Y me pregunto: ¿dónde está esa defensa férrea de la libertad de prensa que debería estar levantando la voz ante estos intentos de control?
Algunos argumentan que estas medidas son necesarias para combatir la desinformación, las fake news, y garantizar un periodismo de calidad. Pero sabemos que la mejor manera de combatir la desinformación no es con más control desde el poder, sino con más y mejor periodismo independiente, con periodistas que tengan los recursos y la libertad para investigar a fondo y contar la verdad. Y esa verdad, muchas veces, incomoda al poder.
El silencio cómplice o el apoyo directo de ciertos sectores periodísticos a este plan es alarmante. Es una señal de que la presión política o los intereses particulares están empezando a ganar terreno en el ámbito donde debería predominar el espíritu crítico y la defensa incondicional de la libertad de expresión. No podemos dejar que eso suceda. El periodismo libre no es negociable.
Hoy, al entregar estos premios, no solo reconocemos la calidad y el esfuerzo de nuestros compañeros, sino que reafirmamos nuestra defensa de una prensa independiente, libre de coacciones y libre de controles gubernamentales. Nuestro compromiso debe ser con la verdad y con el derecho de los ciudadanos a estar informados de manera veraz, incluso cuando esa verdad moleste a quienes ostentan el poder.
No olvidemos nunca que la libertad de prensa es un pilar esencial de la democracia. Hoy más que nunca, debemos alzar la voz, no solo para celebrar el periodismo, sino para defenderlo.
Muchas gracias.
