In Memoriam Masako Ishibashi

Masako Ishibashi, abanderada de la armonía

Masako Ishibashi

por Jairo Máximo / Fotografía de Robert Royal

Cuando mi alma pide para escribir un texto dedicado a un ser apreciado lo primero que hago es acudir al territorio de la memoria visual y sensorial para revivir las agradables vivencias compartidas. Emocionalmente es un trance doloroso. Con la periodista Masako Ishibashi, que tenía como premisa profesional el rigor y la objetividad periodística, ese sentimiento perduró semanas y estuvo acompañado de los versos de la poeta estadounidense Louise Glϋck: ‘Si es tan difícil empezar, imagina lo que será acabar’. Pese a todo, bastó soñar que la descendiente de samuráis maestra de Ikebana iba a ayudarme a escribirlo, que de pronto encontré el camino verbal: ‘Con pan y vino se hace el camino’, reza el refrán español.

He dejado el mundo atrás:
hasta las calles concurridas
son una escena antigua.

(Natsume Soseki, escritor, calígrafo, pintor y poeta japonés)

Arigato gozaimasu (muchas gracias), Masako Ishibashi (Kioto, Japón, 1941 – Madrid, España, 2025); abanderada de la paz, esperanza y armonía. Un ser elegante y valiente. Un sólido puente entre Oriente/Occidente.

Ahora que me voy
entreteneos jugando al amor,
moscas de mi ermita.

(Issa, escritor japonés, autor de haiku)

Oriental en España. Cuando en una calurosa tarde de julio de 2025 recibí la noticia de que mi amiga había desaparecido en Madrid lloré sin control. Un llanto cargado de buenos y épicos recuerdos de nuestra fecunda relación profesional y de amistad a lo largo de tres décadas. Juntas directivas de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera en España. Colaboración en programa radiofónico español. Organización de eventos culturales. Largas charlas telefónicas nocturnas para hablar de todo un poco.

esta vida es un viaje
pena yo estar
solo de pasaje

(Paulo Leminski, poeta, escritor y traductor brasileño)

En España son muchas las personalidades de diferentes sectores sociales —políticos, culturales, deportivos, económicos, entre otros— que se relacionaron o conocieron a la corresponsal japonesa Masako Ishibashi que trabajaba para la Agencia Kyodo News. Sus precisas preguntas durante las conferencias de prensa no dejaban a nadie indiferente. Son históricos los reportajes que realizó para una cadena de TV japonesa en los años ochenta del siglo pasado cuando aún las ‘pateras’ no abrían telediarios ni eran portada de periódicos y revistas. Sin embargo, por aquel entonces, la joven periodista (lady kamikaze) cruzó el Estrecho de Gibraltar a bordo de una patera comprobando in situ que pronto aquel lugar sería un cementerio marino de migrantes subsaharianos. Hoy en día es imposible calcular el número de vidas que el mar se tragó.

El viejo estanque;
salta la rana;
el ruido del agua.

(Basho, poeta y prosista japonés del período Edo)

Maestra floral. Son antológicas las exposiciones de Ikebana (Arte floral milenario), y de Ikebana y Bonsái, que la maestra Masako Ishibashi organizó con sus alumnos de la Escuela Enshu de Ikebana en España, que fundó en Madrid en 1973, y dirigió durante décadas. La Escuela Enshu nació en Kioto hacia 1600. Tales exposiciones atrapaban al visitante tanto por la belleza estética de las obras exhibidas como por el mensaje que transmitían. ‘Tanto con el Bonsái como con el Ikebana buscamos la creación de obras que proporcionen serenidad y equilibrio’. Durante la celebración del 30⁰ aniversario de la Escuela la exposición de Ikebana fue un Mensaje Floral para la Paz y la Armonía. La del 35⁰ la exposición de Ikebana y Bonsái fue un Mensaje Floral para la Paz y la Armonía. Y la del 40⁰ la exposición de Ikebana fue un Mensaje Floral para la Esperanza: ‘Para España, la recuperación de su economía, y para Japón, la reconstrucción de la enorme zona damnificada por el tsunami’, aclaró la maestra en el catálogo de aquella magnífica exposición que coincidió con la celebración del año dual España-Japón que tenía como objetivo reforzar los 400 años de relaciones entre ambas naciones. Mantra nuestro de cada día. ‘Es muy importante mantener la esperanza. Tendremos que seguir trabajando con una ilusión renovada para que la esperanza florezca en todos los corazones de la Humanidad’, sostenía Masako Ishibashi, una samurái entre nosotros.

Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo.

(Basho)

En fin, querida amiga, cuando oigo a Bob Dylan cantar Death Is Not the End (La muerte no es el final); pienso en ti.

¡Cuánta vida ha pasado!

(Cesare Pavese, poeta italiano)

Masako Ishibashi Homenaje 2016

Masako Ishibashi durante el acto oficial celebrado en su homenaje en 2016 en la residencia del embajador japonés Masashi Mizukami
Fotografía de Jairo Máximo