A TUMBA ABIERTA: 55 entrevistas transatlánticas 1981―2008

55 PUÑALADAS PATAFÍSICAS DE PÍCARO

por Fernando Castelló *

picaro
Ilustración: Castilho (Archivo Blog do Pícaro)

MADRID (Blogdopícaro) – Jairo Máximo, periodista y (¿o?) pícaro brasileño afincado en el patio de Monipodio madrileño, nos ofrece en este libro un sarta enjundiosa de hasta 55 entrevistas “patafísicas”.

Aclaremos rápido que pícaro significa en español persona no exenta de simpatía que nos engatusa con habilidad y destreza. Y que la patafísica, inventada por el dramaturgo francés Alfred Jarry en su obra satírica Ubu Rey, es la ciencia matemático/poética de las soluciones surrealistas a problemas subreales.

Sí. A Jairo lo de pícaro, en el buen sentido humorístico de la palabra, le sienta bien, además de haber sido el fundador y animador, hace un cuarto de siglo ya, del periódico satírico Pícaro que levantó vientos de humor negro en São Paulo. Y lo de patafísico, mejor, porque él es un poeta ubuesco que va más allá del realismo habitual en sus penetrantes entrevistas, en las que sus preguntas punzantes, aunque nunca crueles, son como aguijones de avispa acupuntora que provocan respuestas a veces airadas, aunque nunca estúpidas.

Jairo, humilde, hace preguntas breves, casi en “off”, y se retira, dejando todo el espacio a las respuestas, como debe ser y no siempre es, pues demasiado a menudo el periodista entrevistador aplasta con su ego al del entrevistado y parece como si se entrevistase a sí mismo por boca del otro. Jairo no, sino que actúa de simple sacacorchos para tirar del tapón/lengua de su interrogado y forzarle, como a un caldo gran reserva, a escanciar toda la potencialidad embriagadora que guardaba celosamente dentro.

Sus 55 entrevistas transatlánticas a tumba abierta (nunca mejor dicho, pues alguno de los entrevistados cría hoy malvas) se extienden, como un largo puente entre Brasil y España, desde 1981 a  nuestros días. Un puente verbal que arranca en São Paulo con un joven sindicalista recién salido de la cárcel por sedicioso y llamado Luis Ignacio Lula da Silva (¿les suena?) y desemboca en Madrid con Gervasio Sánchez, el gran periodista gráfico español del conflicto humano. Y sus pilares de sustentación pasan por el Ubu Rey brasileño, una puta respetuosa sartriana, un vidente, un transexual, un ex guerrillero que amó tanto la revolución; el Dioni, los periodistas españoles Juan Luis Cebrián, Maruja Torres, Carmen Gurruchaga; los italianos Leo Bassi y Antonio Tabucchi; músicos, filósofos, cómicos de la legua, políticos (esos cómicos de la lengua), humoristas de ambos lados del charco…

Contradiciendo a su entrevistado Paulo Leminski, cuando éste le dice que “nadie consigue mejorar la forma del huevo ni el sabor del agua”, Jairo, picarón y “picareta” acrático, en sus entrevistas patafísicas le cambia la forma al huevo, cascándolo por su base y plantándolo como el de Colón, y mejora el sabor del agua declarativa, a veces insípida y deprimente, enriqueciéndola con el güisqui de sus acotaciones al margen. Y ya se sabe que, contra la depre vital, nada mejor que el áureo elemento euforizante. Etiqueta neura, claro, como este que nos ofrece Jairo en 55 tragos.

* Fernando Castelló (Valencia, 1937―Madrid, 2013) periodista, escritor y presidente internacional de Reporteros Sin Fronteras (RSF) escribió este texto en Madrid el día 29 de mayo de 2008 para la publicación del malogrado libro bilingüe –portugués/español- A Tumba Abierta―55 entrevistas transatlánticas 1981-2008.

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Jairo Máximo

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