Las fallas de Gandía

 

Las fugaces y veneradas  hogueras  de la  tradición valenciana

FALLA  GANDIA 2015

 

Por Sully Fuentes

En Gandía el agua y el fuego conviven todo el año. Gandía se identifica  a la vez  con  el  sugerente Mediterráneo y  las tradicionales  Fallas. Un maridaje  “explosivo” que en Marzo generan un flujo de turistas  impresionados por la espectacularidad de sus monumentos  de reducida  vida. Se   han hecho para venerarlos  -y nadie lo duda  si recorremos sus calles con gente apasionada por este ritual – pero…  ya  se sabe que se esfuman en unos  pocos minutos. Cuando llega la noche  del 19 – el día en honor a San  José- nadie puede olvidar que  se  está en una ciudad atada  a sus tradiciones  más ancestrales y  a la magia  de los dos elementos  que más necesita el hombre. Una historia  inacabada de las relaciones fuego-agua, que mantiene el ser humano con  la naturaleza  que por  momentos adquiere el estadio de éxtasis.

 

Las fallas parece que han tenido su origen  en la costumbre que tenían los carpinteros que  tiraban sus maderas  y las incendiaban en honor a su santo.  En 1784, un oficio de la autoridad municipal de Valencia  prohíbe quemar fallas en las estrechas calles de la ciudad y obliga a colocarlas en plazas suficientemente amplias. Esto podría ser explicación de la plantá  y la cremá  que hoy vemos en más de 700 en toda la provincia. La palabra falla viene del mozárabe y se deriva de la palabra latina “fácula”  (fuego).

Pero entre» hogueras y   fallas»  han pasado varios siglos y la realidad  nos  sigue mostrando una  vinculación  indispensable   que según los  propios  valencianos  es  una necesidad   del día a día» que  involucra  a prácticamente  a todas  las  familias.

La  música en vivo, la sátira más  incisiva y el ingenio chispeante y popular dan vida  a decenas  de  monumentos falleros  en la provincia  valenciana, mientras  Gandía respira  bocanadas de aire fresco  del Mare Nostrum.

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23 comisiones  repartidas  en diferentes categorías se preparan durante todo un año para hacer de la semana  fallera del 16 al 19  de Marzo la  gran fiesta  de las  celebraciones josefinas. 

 

Pero  no solo hay monumentos  efímeros  con motivos que  atraen a los  adultos Se diseñan  fallas destinadas  al mundo de los pequeños pero su temática  no está basada ni en la crítica  y  ni en  la sátira  sino en «el mundo encantado»   de los pequeños protagonistas. Por cierto,   ellos  también  se organizan en una comisión donde deciden que  es lo más conveniente  en las  muestras  callejeras.

Resulta a apasionante seguir tan de cerca el trabajo y los procesos más  detallados para construir una falla. Lo refuerzan   los emotivos  relatos   de lo que  siente la población  por esta costumbre compartida  con otros  pueblos  valencianos  como Torrent, Xátiva, Sueca y Alzira entre otros  pero que todos aspiran a  ser declarados de “interés cultural intangible”  como una muestra de las señas de identidad  de la “Comunitat “valenciana.

El primer día  de estas  fiestas plantan un monumento con”  ninots”   que antes era de cartón piedra  y ahora de corcho  blando que luego moldean y colorean.

Las  agrupaciones  son muy compactas  en cuanto a  fervor festivo, integración, colaboración e iniciativa y particularmente  en lo que  concierne al  un desembolso económico importante. Asumen  responsabilidades que  le ocupan la mayor parte del día y buena  parte de la noche  para sacra  adelante estos  días  de gloria  para el pueblo. Cada  representación fallera  puede costar entre los 4.000  y los 43.000 euros…que   a los pocos  días  queda  transformada en humo. Sólo se  puede entender  si se analizan el amor  y el fervor  que se le pone a esta tradición, donde niños y   adultos (hasta  octogenarios ) no quieren perderse por ninguna  otra motivación.

Se visten todos  con camisolas y  un pañuelo al cuello. Salvo,   quienes son elegidos como protagonistas  de esa fiesta o los que  forma  parte de la corte que  eligen el traje  valenciano de fallera  o fallero con varias  prendas  tradicionales superpuestas que proceden  de la  vestimenta del siglo XIX .    Son de gran espectacularidad ( y precio) en cuanto a  las  ricas  telas, prendas interiores y  avalorios  que le dan empaque , así como  unos peinados y tocados  que  llevan su tiempo.

En la composición  de este grupo escultórico efímero aparecen los personajes más relevantes de la sociedad que han sido motivo de burlas, sornas  y críticas. Son pocos los que se escapan  de que quedar ante la evidencia si  su protagonismo  y gestión no ha  sido  aprobado  por la población.

 

Las calles  y callejuelas  mediterráneas se llenan  -más  aún -de luz y adquieren esas escenas con  falleras y falleros con  un halo propio de las  pinturas de Sorolla. También lo hacen con una admirable vocación los músicos de las bandas que  interpretando temas  muy  animados pasean su música  durante  muchas  horas  por todos los rincones de Gandía. Mientras tanto se cuelan  por aquí  y por allá  petardos, cohetes y tracas en medio de una gran algarabía  popular.

 

Valencia capital lo hace “ a lo grande”. Sin embargo GANDÍA  le agrega algo especial : un emblemático bautizo  de niño o niña  que ha  nacido para estar presente en esas fallas. Son sus padrinos  honoríficos el “alcalde de ese momento”  y la  “ fallera  mayor” electa ese año.

 

Cada día   a las  ocho se celebra L’alba  con dulzainas  y cantos al alba. Mientras  el versador  y el cantaor van improvisando  sobre cada falla  un tema  que  corresponde  a la  historia  de sus agrupaciones  y del tema  elegido.

De igual manera se hace una entrega de premios, la ofrenda  a la Virgen de los Desamparados y finalizan con la Nit de la Cremá dando color calor y brillo a la gran noche de San José

No faltan los buñuelos  de calabaza, la Delicá de Gandía, ni la  cazalla que se bebe  para tener  más resistencia  ante tantas  horas  de festejos  que  no se  olvidan en una  noche.

 

Este año ha tocado lluvia y no por eso  se apagó el fervor. Una  alegría  que el pueblo valenciano  ofrece a  todos los públicos  que  deseen unirse a  esta  gran celebración.

 

 

 FALLERAS EN GANDIA

ACPE

La Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE) es una asociación profesional, democrática e independiente, sin ánimo de lucro, cuyo propósito principal es congregar a los corresponsales de prensa extranjera en España a fin de facilitar y defender sus intereses profesionales y, en especial, la libertad de prensa.

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