“La última inquilina’ del edificio España: “La Gran Vía antes tenía más elegancia”

Uno de los edificios más emblemáticos de Madrid ha vuelto a la vida después de ser cerrado al público hace 12 años. Ahora, recupera la esencia que tenía en los años 50, cuando fue construido como el primer rascacielos de Madrid. Con la apertura del nuevo hotel de cuatro estrellas de la compañía española RIU, que ocupa 24 de las 27 plantas, el inmueble y por extensión toda la zona de la Plaza de España, se han revalorizado de una forma extraordinaria.

Edificio España comenzó a ser construido en 1948 por la Compañía Inmobiliaria Metropolitana, llegando a participar en la obra unos 500 trabajadores diarios y fue inaugurado en octubre de 1953. Además de disponer de apartamentos y oficinas, en uno de sus laterales se encontraba el Hotel Crowne Plaza. Sus ascensores y rincones han visto pasar decenas de historias familiares, famosos y personajes de diversa índole social.

Las cifras siguen siendo imponentes incluso casi 66 años después de su inauguración: dispone de 65 000 metros cuadrados y 26 plantas, con la fachada revestida en piedra artificial. Al atravesar sus puertas giratorias uno se traslada a una época pasada, llena de glamour, belleza y confort ya que la compañía ha respetado en buena parte el proyecto arquitectónico original, algo que se observa en el hall principal del edificio.

En uno de esos pequeños apartamentos vivió su historia particular María Rosa Jordán, periodista argentina y corresponsal aún en activo. No asegura que sea la última inquilina de este rascacielos pero sí una de las personas que puede contar cómo era la vida en el interior del Edificio España y en el Madrid de los años 50. “Vine a España en el año 1956, primero viviendo en el Hotel Florida, que estaba en Callao”, recuerda, “como recibíamos el diario ABC en Argentina estaba obsesionado en venir a España”. A la España de los cincuenta.

Ella era pequeña, en una ciudad que comenzaba a ser muy grande, “teníamos el quinto izquierda. Un apartamento muy bonito, con hall, comedor y con la curiosidad de que tenía la nevera en el comedor porque la cocina era americana y no tenía puertas. Dos dormitorios y un baño. Tenían servicio de limpieza y todo”, comenta con media sonrisa.

La vida cotidiana en el interior del edificio no distaba mucho de cualquier otra comunidad de vecinos, el trasiego de vecinos y el ir y venir de familiares y amigos. Pero en algo sí era único el Edificio España: en él te podías cruzar con alguna de las mayores estrellas del firmamento cinematográfico americano de la época, ya que en aquellos años España fue el destino de rodaje de algunas de las mayores superproducciones que posteriormente han pasado a la historia del cine con mayúsculas.

María Rosa comenta una de sus anécdotas que más recuerda, “una vez en el ascensor coincidí con la actriz Sofía Loren, más o menos nos saludamos, pero ella hablaba italiano y yo entonces no lo entendía mucho. Entonces se estaba filmando el Cid Campeador, con Charlton Heston, que vivía en el Hotel Hilton”, ahora el Intercontinental.

Al hacer una comparación entre la vida social y el ajetreo diario de aquella época, con respecto a la actualidad, María Rosa no duda en asegurar que entonces “la vida era mucho más tranquila”. “Aparcábamos el coche frente al hotel y recuerdo que la Gran Vía era más bonita antes, más elegante. Cuando la gente acudía al teatro o al cine se vestía con elegancia, las mujeres lucían sus mejores joyas. Ahora van con short al Teatro Real” comenta. Recorriendo mentalmente su recuerdo de la infancia sobre la Gran Vía, la argentina cuenta que “era un paseo en el que la gente se solía sentar en alguna de sus muchas cafeterías y pasarse la tarde mirando cómo iba uno y cómo iba el otro”.

Cuando esta aguerrida corresponsal argentina es preguntada por su primera reacción al volver a entrar de nuevo en el edificio, ya convertido en hotel, lo deja claro: “emoción, en ese momento te vienen todos los recuerdos. Vi la entrada casi igual, que es lo único que se conserva de la época”.

El Edificio España en la actualidad

El hotel Riu Plaza España es el primero de la compañía en Madrid y albergará entre 1.000 y 1.100 huéspedes. Abrió sus puertas el pasado mes de agosto y ha mantenido su esencia original, conservando los elementos más emblemáticos como la propia fachada del edifico, las puertas de acceso, los bajorrelieves o las barandillas, todos ellos elementos patrimoniales protegidos. RIU Hotels & Resorts ha devuelto la vida y el esplendor a este edificio que es un emblema para la ciudad de Madrid. En la planta 19 se encontrará la suite presidencial de 135 metros cuadrados.

Es destacable su piscina en la planta 21, un restaurante y un lobby bar, además de dos magníficos sky bar en los que las impresionantes vistas de la ciudad son las protagonistas. El primero de ellos, De Madrid al Cielo, ocupa la planta 26 y está ambientado en la Movida Madrileña, con luces de neón en sus paredes; y el segundo, en la planta más alta del edificio, ofrece vistas 360º a la ciudad.

Uno de los iconos arquitectónicos del Madrid moderno no ha estado exento de polémicas en los últimos años. La empresa murciana Baraka revendió el edificio a la mallorquina Riu el pasado 1 de junio, el mismo día que cerraba la compra del rascacielos con el grupo chino Wanda, su anterior dueño.

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